miércoles, 14 de octubre de 2009

Salud mental y medicina, un llamado a la acción



A ratos la medicina (y la vida...) resulta difícil. Múltiples investigaciones han demostrado que los estudiantes de medicina sufren más distrés (burnout), ansiedad y depresión, la evidencia es CATEGÓRICA (1,2,3). Proponer una causa única es una aberración, ya que en la génesis de las enfermedades mentales intervienen múltiples factores difíciles de predecir; vulnerabilidad genética, rasgos de personalidad, cultura, ambiente, etc.

A pesar de lo difícil que es intervenir todos estos factores se hace urgente comenzar a promover la resiliencia y el bienestar estudiantil (4). La tarea es titánica y requiere la colaboración de todos (autoridades, académicos y estudiantes).

Para empezar necesitamos eliminar los estigmas y aceptar la vulnerabilidad, mejorar las estrategias de afrontamiento al estrés, establecer exigencias académicas sustentables, mejorar las redes de apoyo, buscar mecanismos de detección precoz de enfermedades mentales y un largo etcétera.

A nivel de facultad se está avanzando hacia allá. En el informe de acreditación de la carrera se planea para el 2011 establecer sistemas de evaluación y estrategias anticipatorias para alumnos vulnerables (5). Como estudiantes debemos estar atentos y participar en el proceso, esperando que éste resulte de la mejor manera.

Sabemos que la necesidad es grande y no podemos ignorarla. Finalmente, querámoslo o no, todos somos responsables.