lunes 30 de noviembre de 2009

Remedio contra el hastío

Extraído del libro "Atención Primaria. Conceptos, organización y práctica clínica" de A. Martín Zurro y J.F. Cano Pérez.

La maduración del clínico

En la relación asistencial el clínico también madura, entendiendo por tal proceso la capacidad del profesional: a) para ampliar su abanico diagnóstico; b) para entender al paciente en su entorno social y en su realidad biológica y psíquica; c) para adecuar los recursos diagnósticos y terapéuticos a las necesidades de los pacientes, con una clara sensibilidad social (recursos disponibles); d) para ir más allá de la demanda aparente que le formulan sus pacientes y entender sus necesidades de salud; e) para hacerse autónomo de alabanzas o sanciones venidas de los pacientes o de la organización sanitaria, y sentirse por el contrario esencialmente premiado por la convicción interna de realizar bien el trabajo, y f) finalmente - pero tal vez lo más importante -, para pulir de manera permanente sus propios rasgos de carácter - y emociones - para adecuarlos a las características de la relación de ayuda.

Definida así maduración clínica, hay que convenir que el simple paso del tiempo no asegura de ninguna manera este proceso. También hay que admitir que pocas personas son conscientes de la complejidad del proceso, y menos aún, de cómo lograr una progresión constante.

Hace unos años se puso de moda el término "Enfermedad de Tomás" para describir a los clínicos carentes de estímulo para su quehacer (Gervás, 1989). Otros autores han enfatizado el término más frívolo -pero descriptivos - de "quemarse" para denunciar los riesgos a los que las profesiones de "cuidador" se ven abocadas (Firth, 1987). ¿Quién cuida alcuidador?, y en todo caso, ¿hay síndromes propios del cuidador cansado o falto de motivación o estímulo?

El cuidador debe ser consciente de los riesgos que le acechan: a) pensar en los demás en términos excesivamente idealistas, arrastrando sacrificios personales que a la larga no podrá sostener; b) tener una visión idealizada de él mismo, verse carente de hostilidad, o por encima de los desaires que a veces se reciben; c) aceptar la imagen los demás persiguen en él, por ejemplo, imágenes de omnipotencia o de dependencia, cuando no está preparado para asumirlas; d) participar de la pena del paciente sin ninguna distancia emocional, sintiéndose herido por el sufrimiento del paciente; e) hacer del paciente un objeto para conseguir determinados fines, ya sean científicos, docentes, de investigación o de lucro personal; f) utilizar la relación asistencial como un medio para lograr aplausos y admiración, es decir, como un medio para cultivar su narcicismo, y g) utilizar la relación asistencial como un medio para expiar sentimientos de culpabilidad.

En cualquiera de estas circunstancias, el clínico acabará, con el paso del tiempo, con claros síntomas de fatiga, tedio, aburrimiento o crispación, sentimientos que proyectará hacia la empresa para la que trabaje, contra el paciente o contra sí mismo. En estas circunstancias, nadie podrá cuidar de él si el no empieza a cuidarse a sí mismo. Ahora bien, una vez que el clínico es consciente del camino a recorrer y, sobre todo, entiende que su maduración pasa por elementos tanto técnicos como humanos, es posible articular medidas organizativas muy eficaces como complemento de su voluntad de mejora. [...] Parece que cada profesional tiene sus preferencias a la hora de verse apoyado en su quehacer clínico, pero en todo caso no hay que olvidar el punto clave: reforzar el ethos colectivo y ayudarse a madurar como persona en la medida en que se madura como profesional.

lunes 9 de noviembre de 2009

Salfate y el futuro del trabajo médico

El Dr. Román escribe lo siguiente en un artículo del último número de la Revista Médica de Chile:

"De todas las [consecuencias] analizadas, hay una que nos parece preocupante y es el aumento significativo del número de médicos promovidos por las universidades privadas, que podría determinar una cantidad exagerada de estos profesionales en 2 a 5 años más. Si el número de todos los egresados de las escuelas nacionales se estima entre 700 y 1.290 en los próximos 5 años, se puede llegar a producir un exceso de médicos y la amenaza de cesantía médica8,10,12."

Al parecer la única forma de evitarlo es creyendo a Salfate que el mundo se acaba el 2012.

domingo 1 de noviembre de 2009

Chile: Construyamos juntos una mejor salud para todos y todas


El Ministerio de Salud está fijando los objetivos sanitarios para la década 2010-2020, de acuerdo a eso establecerá acciones para mejorar la salud de los chilenos. Para esto han organizado foros de salud en cada ciudad de Chile.

Si es que no pudiste participar en ellos, abrimos un espacio en facebook para desarrollar foros sobre los distintos temas a abordar.
  1. Mi salud
  2. Comunidad y salud
  3. Educación y salud
  4. Trabajo y salud
  5. Ciudad y salud
  6. Estado y salud
  7. Salud y servicios de salud

Esperamos tu participación!

Link:

domingo 18 de octubre de 2009

Don José Saramago y Manuel García (o sobre viejos comunistas)

Del sujeto sobre sí mismo

Como escritor, creo que no me he separado jamás de mi conciencia de ciudadano. Considero que donde va uno, debe ir otro. No recuerdo haber escrito una sola palabra que estuviera en contradicción con las convicciones políticas que defiendo, pero eso no significa que haya puesto alguna vez la literatura al servicio directo de la ideología que es la mía. Por supuesto, eso sí, al escribir procuro, en cada palabra, expresar la totalidad del hombre que soy.


Repito: no separo la condición de escritor de la de ciudadano, aunque no confundo la condición de escritor con la de militante político. Es cierto que la gente me conoce más como escritor, pero también están quienes, con independencia de la mayor o menor relevancia que reconozcan en las obras que escribo, piensen que lo que digo como ciudadano común les interesa y les importa. Aunque sea el escritor, y solo él, quien lleva sobre los hombros la responsabilidad de ser esa voz.


El escritor, si es persona de su tiempo, si no se quedó anclado en el pasado, tiene que conocer los problemas de tiempo en que le tocó vivir. ¿Y qué problemas son los de hoy? Que no estamos construyendo un mundo aceptable, bien por el contrario, vivemos en un mundo que va de mal en peor y que humanamente no sirve. Atención, por favor: que no se confunda lo que reclamo con ningún tipo de expresión moralizante, con una literatura que dice a la gente de qué manera debe comportarse. Hablo de otra cosa, de la necesidad de contenidos éticos, sin ningún trazo de demagogia. Y, condición fundamental, que no se aparte nunca de la exigencia de un punto de vista crítico.


sábado 17 de octubre de 2009

Como ser un animal político y no morir en el intento


La simpleza y genialidad de Fernando Savater para escribir sobre ética y política es muy difícil de superar. Así que mejor, dejémoslo hablando a él.

miércoles 14 de octubre de 2009

Salud mental y medicina, un llamado a la acción



A ratos la medicina (y la vida...) resulta difícil. Múltiples investigaciones han demostrado que los estudiantes de medicina sufren más distrés (burnout), ansiedad y depresión, la evidencia es CATEGÓRICA (1,2,3). Proponer una causa única es una aberración, ya que en la génesis de las enfermedades mentales intervienen múltiples factores difíciles de predecir; vulnerabilidad genética, rasgos de personalidad, cultura, ambiente, etc.

A pesar de lo difícil que es intervenir todos estos factores se hace urgente comenzar a promover la resiliencia y el bienestar estudiantil (4). La tarea es titánica y requiere la colaboración de todos (autoridades, académicos y estudiantes).

Para empezar necesitamos eliminar los estigmas y aceptar la vulnerabilidad, mejorar las estrategias de afrontamiento al estrés, establecer exigencias académicas sustentables, mejorar las redes de apoyo, buscar mecanismos de detección precoz de enfermedades mentales y un largo etcétera.

A nivel de facultad se está avanzando hacia allá. En el informe de acreditación de la carrera se planea para el 2011 establecer sistemas de evaluación y estrategias anticipatorias para alumnos vulnerables (5). Como estudiantes debemos estar atentos y participar en el proceso, esperando que éste resulte de la mejor manera.

Sabemos que la necesidad es grande y no podemos ignorarla. Finalmente, querámoslo o no, todos somos responsables.


miércoles 7 de octubre de 2009

Medicina y complejidad 2 (la importancia de las redes sociales)


En el post anterior revisamos que eran los sistemas complejos y sus características fundamentales.
Los sistemas complejos están constituidos de múltiples partes, las cuales interactúan entre sí y con el entorno por una multiplicidad de canales (holismo), algunas de ellas tienden a autoorganizarse en forma espontánea (emergencia), y de manera dificílmente predecible (no linealidad).
Ahora vamos a utilizar este nuevo paradigma para descubrir la importancia de las redes sociales y sus interacciones.

Sobre Framingham

En 1948 en la ciudad de Framingham en Estados Unidos se comenzó un ambicioso estudio cuyo objetivo era identificar los principales factores de riesgo cardiovascular. Al principio los investigadores reclutaron alrededor de 5.200 participantes quienes cada dos año se realizaron un chequeo de salud. El éxito fue tal que en 1971 se reclutó una segunda generación de participantes que incluía las parejas e hijos de quienes iniciaron el estudio. Actualmente ya van en la tercera generación de participantes que incluyen los nietos del cohorte original. Como vemos el estudio es GRANDE. De hecho gracias a su magnitud se ha podido obtener información valiosa sobre el impacto del tabaco, las dislipidemias, la hipertensión arterial y la obesidad en la progresión de la ateroesclerosis.

Hacia un Framingham más complejo

El año 2003 se integraron a este estudio dos investigadores: Nicolas Christakis, internista y cientista social de la Universidad de Harvard, y James Fowler, cientista político de la Universidad de California. El objetivo de su participación no era el riesgo cardiovascular, sino otro, investigar la importancia de las interacciones sociales en la salud. Es así como fueron elaborando un registro de las amistades y relaciones amorosas entre los participantes del estudio Framingham para posteriormente dilucidar como las relaciones influían en condiciones como la obesidad, el tabaquismo, el ejercicio y la felicidad.

La epidemia de la obesidad

En 1948 menos del 10% de la población estudiada era obesa, en 1985 cerca del 18% lo era y actualmente casi el 40% lo es. ¿Existió alguna relación entre la progresión de la obesidad y las redes sociales?. Absolutamente, en el estudio publicado en Julio del 2008 en el New England Journal of Medicina, Christakis y Fowler, demostraron que la obesidad en Framingham se fue transmitiendo en el tiempo a través de los vínculos, llegando a formar verdaderos clusters (núcleos) de personas obesas.
1975

1990
2000
En estas imágenes se puede observar la progresión de la obesidad en el tiempo. Las esferas amarillas representan las personas obesas y las esferas verdes las personas no obesas, cada individuo se une a otro a través de sus vínculos (amistad, relaciones amorosas, paternofiliales, etc). A medida que va pasando el tiempo se comienza a observar un aumento generalizado de la obesidad, siendo ésta mayor en la periferia. De la misma manera es posible observar la conformación de verdaderos "racimos" de personas obesas. Para mayor claridad ver el siguiente video.

La felicidad también es contagiosa

La felicidad es un componente esencial de la de salud de la población y múltiples factores tanto voluntarios como involuntarios pueden afectarla. Algunas investigaciones han corroborado algo que la vida diaria nos enseña, los estados emocionales son contagiosos. Christakis y Fowler quisieron investigar el impacto de las redes sociales en la felicidad y aplicaron la misma metodología anterior. Los resultados fueron muy interesantes.

Algo que llamó de inmediato la atención es que a mayor número de vínculos con personas felices, mayor es la probabilidad de estarlo nosotros. Los vínculos que nos pueden hacer más felices llegan hasta los tres grados de separación, es decir los amigos de los amigos de los amigos. Interesante, ¿no?
También descubrieron que la distancia geográfica influye en el "contagio" de la felicidad, probablemente esto deriva de que mientras más cerca de nuestros vínculos estamos, más interacciones con ellos tenemos. Otro hallazgo muy significativo fue que la propagación de la infelicidad es mucho menor, de hecho tener un amigo infeliz no siempre va a influir en nuestro estado de felicidad.

Las esferas azules representan las personas que se sienten infelices, las de color amarillo quienes están felices y las de color verde aquellas que están en un estado intermedio. En la imagen se pueden observar que se conforman núcleos de personas felices e infelices, concentrándose estas últimas en la periferia.

¿Y cuál es la utilidad de todo esto?

Tal como dicen los autores estas investigaciones son un tremendo aporte, ya que demuestran el impacto que tienen las redes sociales sobre la salud de la población. Si la obesidad, la felicidad, el tabaquismo y el ejercicio son "contagiosos" debemos pensar que cada vez que logramos como médicos un impacto sobre estas condiciones en un paciente, estamos actuando también sobre sus vínculos más cercanos.

¿Y cuál puede ser el problema?

Si miramos el vaso medio vacío, podemos llegar a pensar que el entorno nos define y terminar perdiendo nuestra libertad (determinismo social). Creer esto es un error, ya que el estudio demuestra sólo nuestra probabilidad de sufrir ciertas condiciones. Siempre seremos nosotros quienes finalmente tendremos la última palabra.



Para finalizar una reveladora presentación de Martin Seligman, el padre de la psicología positiva. Un poco larga, pero extremadamente interesante.

Bibliografía: