domingo, 27 de junio de 2010

¿Cómo hacer salud sin dejar de ser doctor?

Animado por una buena conversación en twitter con @CamiloErazo_, @artangelo y @Jotequila sobre la anémica intervención del Ministro Mañalich en Tolerancia Cero me decidí a escribir un post tratando de responder la pregunta ¿Cómo hacer salud sin dejar de ser doctor?. Esta pregunta se hizo después de conversar sobre distintas intervenciones en salud tradicionalmente "ajenas" al trabajo médico y la posibilidad de duplicar tareas al tratar de abarcarlo "todo". Como toda buena pregunta más que reducirse a una simple respuesta, lleva a varias preguntas distintas.

1.- ¿Qué entendemos como salud?

Hace varios años se publicó en Canadá el informe de Marc Lalonde "A new perspective on the health of canadians" donde se propuso el concepto de Campo de la salud. Una revolucionaria idea que persuadía a dejar de ver la salud como un producto de la atención sanitaria individual y orientaba el concepto hacia una salud determinada por cuatro grandes elementos: biología humana, medio ambiente, estilos de vida y organización de la atención de salud. El modelo propuesto por Lalonde en 1971 se ha ido refinado y se han agregado nuevos elementos, pero lo esencial, la idea de multicausalidad en salud se ha mantenido.

2.- ¿Qué es ser doctor?

Parecería que después de estudiar medicina 7 años debería ser una pregunta de fácil respuesta, pero la verdad es que es bastante difícil.
En 1997 el instituto de Bioética Hastings Center realizó un panel de expertos con objeto de (re)definir los fines de la medicina. La hipótesis de trabajo inicial era que el progreso médico y biotecnológico y el aumento de las necesidades humanas unido a la escasez de recursos habían modificado la profesión lo suficiente como para replantear sus fines, es así como aparece el texto "Los fines de la medicina".

De manera resumida el documento propone los siguientes fines:
  1. La prevención de enfermedades y lesiones y la promoción y conservación de la salud.
  2. El alivio del dolor y el sufrimiento causado por males.
  3. La atención y la curación de los enfermos y los cuidados a los incurables.
  4. La evitación de la muerte prematura y la búsqueda de una muerte tranquila.
La verdad, siendo bastante honesto, es que la formación médica tradicional sólo desarrolla parcialmente estos objetivos. En el documento mencionan que esto se debe a que la medicina lleva varias décadas entrampada en el modelo de enseñanza "Diagnóstico y tratamiento". Según los autores este enfoque tiene varias carencias: distorsiona la relación médico paciente, impide una buena formación para abordar las complejidades tanto médicas como sociales de las enfermedades crónicas y las discapacidades, descuida la promoción de la salud y la prevención de las enfermedades y ha relegado a un plano secundario las humanidades médicas.

3.- Entonces, ¿Cuál es nuestro campo de acción?

Probablemente no esté del todo claro. En la medida que la sociedad cambia, la medicina tiene que adaptarse a ella. Los pacientes (impacientes) y sus enfermedades tienen actualmente una mayor complejidad. Los diagnósticos deben ser ampliados a problemas y las intervenciones requieren estrategias continuas, inter/trans-disciplinarias y multinivel. La poca satisfacción de nuestros usuarios (pacientes) y los escasos logros sanitarios alcanzados en el control de las enfermedades más prevalentes requieren de una medicina innovadora. Esto en ningún caso quiere decir que tenemos que poner en riesgo nuestros pacientes inventando tratamientos, sino más bien apunta a explorar nuevos rumbos que complementen nuestra profesión. Ahí está el desafío del médico del futuro.

2 comentarios:

José Luis Contreras Muñoz dijo...

Gran aporte,merece ser difundido en Portal cesfam www.portalcesfam
No me queda claro la relación de este gran post y el Ministro.

medicinacodigoabierto dijo...

Muy bueno la reflexión. ¿Quizás no hay que 'quebrarse la cabeza' tratando de convencer a los médicos de hacer cosas distintas, y mejor crear/adaptar otras ocupaciones para hacerse cargo de las tareas que los médicos no quieren (queremos!) hacer...

Un gran saludo, y gracias por la mención!